Jerry Rivera

Su nombre de pila es Gerardo Rivera Rodríguez.
Nació el 31 de julio de 1973 en Santurce, Puerto Rico.
Tras 12 años de
carrera y más de cinco millones de discos vendidos, Jerry
Rivera ha dejado atrás su "cara de niño"
para comenzar un periodo de madurez personal y artística.
Aunque Jerry no se considera un sex-symbol: "Salgo bien en
las fotos", comenta.
La evolución natural de Jerry durante los últimos
años le ha sacado del mundo de la salsa en el que se encontraba
inmerso desde el principio de su carrera y que tan buenos resultados
le dio, incluyendo 3 nominaciones al Grammy, para lanzarlo a un
panorama musical más ámplio, de horizontes más
abiertos y con mayores perspectivas artísticas.
"Definitvamente uno cambia", afirma, "Hay que evolucionar
con el tiempo y el público quiere sentir esos cambios".
Jerry no reniega ni renuncia de la salsa, género al que debe
su popularidad y su reconocimiento; pero, a estas alturas de su
vida y de su carrera, el cambio era obligado. Por una parte, su
compromiso con la música le hace sentir la necesidad de explorar
otros géneros y, por otra, su propias cualidades como intérprete
le exigen nuevos caminos en los que desarrollarse.
Así nace un nuevo Jerry Rivera, más pop, más
acorde con su juventud y su personalidad, dispuesto a llegar a lo
más alto sin ningún tipo de barreras de estilo o de
público. Cuenta para ello con una voz única que lo
hace inconfundible del resto de los artistas de su generación.
Su capacidad de trabajo es una de sus armas principales, al igual
que su autenticidad y entrega.
Nacido en Santurce, Puerto Rico, en una familia de profunda vocación
musical, Jerry descubrió la música al mismo tiempo
que la vida. Su padre, Edwin Rivera, cantante en un trío
muy popular en la isla, y su madre, Sandy, compositora y también
cantante aficcionada, le inculcaron el amor por la música
desde muy pequeño.
"Toda la familia cantábamos en la iglesia. En las fiestas
familiares, cada uno de los cuatro hermanos teníamos nuestro
repertorio. Cuando mi padre ensayaba con su grupo, a mí me
gustaba subir al escenario y cantar canciones de José José".
A los 15 años, se le presenta la oportunidad de grabar
un disco y de esta forma comienza su carrera profesional con "Empezando
a Vivir", su primer álbum.
El segundo, "Abriendo Puertas", le significó
precisamente eso: le abrió las puertas al éxito. Tres
de los temas del disco alcanzaron los primeros puestos en las listas
de éxitos de Estados Unidos, Puerto Rico y varios paises
latinoamericanos, llegando al Doble Disco de Platino.
Después vendría "Cuenta Conmigo" que consiguió
10 Discos de Platino en Latinoamérica y Estados Unidos y
le llevó a ganar 2 Premios Lo Nuestro como Mejor Disco del
Año y Mejor Intérprete Masculino. El álbum
superó el millón de copias vendidas en todo el mundo
y la compañía discográfica a la que pertenecía
le entregó el Globo de Cristal, por alcanzar tal cantidad
de ventas por ese trabajo, rompiendo el record que mantenía
el mítico álbum "Siembra" de Rubén
Blades y Willie Colón.
En 1993, su cuarto album, "Cara de Niño", superó
aún el éxito del anterior, deparándole otro
Premio Lo Nuestro como Artista del Año, el Billboard al Mejor
Album Tropical y su primera nominación al Grammy. El disco
fue Tripe Platino en Estados Unidos y Doble Platino en Venezuela
y Centroamérica.
Jerry continuó su carrera de éxitos con los álbumes:
"Lo Nuevo y Lo Mejor" (1994), "Magia" (1995)
y "Fresco" (1996) que le valió otra nominación
al Grammy. Siguieron "Ya No Soy el Niño Aquél"
y "De Otra Manera", con el que volvió alcanzar
el míllón de copias en Estados Unidos, certificado
por la RIAA como Disco de Platino, y una tercera nominación
al Grammy. El disco contenía el tema "Ese", primera
incursión de Jerry en la balada, que le mantuvo varias semanas
en el Nº 1 de Billboard Hot Latin Tracks.
Tras un nuevo álbum, "Para Siempre" (2000), Jerry
Rivera firma contrato con BMG US Latin, encontrando, como él
dice, "la novia perfecta... Tenemos la misma visión
de donde queremos conducir mi carrera y de los estilos musicales
que queremos experimentar".
"Rivera" es una puerta abierta al futuro de Jerry. Un
álbum grabado bajo la producción de Bebu Silvetti,
también arreglista y compositor, en el que han colaborado
autores de la talla de Rudy Pérez, Donato, Pachy López,
Cancel-Greco-Contreras y Virginia Faid.
"Trabajar con Bebu Silvetti es otro mundo" expica Jerry,
"a él le gusta engalanar al artista, que el arreglo
gire alrededor de la voz del cantante y no al contrario". El
álbum reúne 13 temas, en su mayoría baladas,
que Jerry canta con una convicción y maestría impresionantes.
No hay más que escuchar el primer sencillo, "Quiero",
para darse cuenta que algo ha cambiado en el artista. Desde la primera
nota es evidente que estamos ante un intérprete de una talla
excepcional, capaz de dar de sí todo lo que un gran intérprete
puede dar.
"Si el artista tiene seguidores, nunca muere", dice.
Y Jerry Rivera tiene vida para mucho tiempo, mientras siga produciendo
trabajos de excelente calidad como hasta ahora lo ha hecho.
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