Tony Vega

Una de las figuras más populares
de la salsa contemporánea, Tony Vega ha estado expuesto a la
música desde sus años de infancia.
Primero recibiendo la
influencia del género de tierra adentro a través de
miembros de su familia del pueblo de Ciales que eran cuatristas,
trovadores y hasta cantantes, como es el caso de su primo Adalberto
Santiago. Posteriormente, recibiendo también la influencia
de la música anglosajona en el tiempo que radica en los Estados
Unidos.
Ante esta mezcla de influencias musicales no es de extrañar
que a los 13 años Tony Vega integrara una banda de rock latino
llamada City Trash. Pero casualmente, a pesar de incursionar en
un género sajón, su ejecución de los timbales
en el grupo va delineando lo que sería más tarde su
pasión: la música afroantillana. En ese mar de influencias
musicales un buen día el género tropical capturó
su atención para siempre.
Era el soneo del maestro Maelo, la clave de Cortijo y su Combo,
el sabor de Rafael Ithier y El Gran Combo los que cautivaron a Tony
convirtiéndolo en adepto incondicional del género
afroantillano.
En pleno apogeo de la salsa durante la década del 70, Tony
comenzó a dar sus primeros pasos con la afamada orquesta
de Raphy Levitt, La Selecta. Abriéndose paso en el ambiente
musical, el joven cantante logró apuntarse sus primeros éxitos
con La Selecta interpretando los temas "Cosquillita",
"Sheila Taína" y "El picaflor".
Un día, actuando en un concierto con la orquesta de Levitt,
el maestro Willie Rosario notó de inmediato el potencial
de Tony Vega para la salsa. Convencido de que el joven tenía
"angel", lo invitó a cantar con su orquesta y a
grabar su música. Tony aceptó la invitación
y aquella unión se prolongó por casi diez años.
Con la orquesta de Willie Rosario, Tony popularizó temas
como "Mi amigo el payaso", "Caramelito del campo"
y "Busca el ritmo". Participó en el álbum
"La nueva cosecha" que obtuvo una nominación al
Grammy. Adquirió lo que en el argot artístico se llama
"cancha". Y encontró en Willie Rosario "una
gran escuela" para desarrollar su talento.
Pero como artista en plena evolución, la vida lo llevó
a nuevos derroteros, trasladándolo a la ciudad de Nueva York.
Allá pasó a integrar la orquesta de Louie Ramírez
con la que interpreta en el álbum "La Super Banda"
las canciones "Prohibiciones" y "Cómo es posible".
Sin embargo una de las grandes oportunidades de Vega llega al ser
reclutado por el maestro Eddie Palmieri.
Con la orquesta del aclamado pianista boricua graba el tema "El
cuarto" que gana amplia difusión en la radio. Participa
en el álbum "La verdad", el cual en 1987 mereció
un Grammy como mejor producción tropical. Y comienza a conocer
el mundo europeo como salsero actuando en España, Suiza,
Holanda, Yugoslavia, Dinamarca y Alemania.
Convencido del arraigo que goza el género afroantillano
en el Viejo Mundo, el momento de incursionar en la salsa con su
propio grupo se da en 1988 cuando lanza al mercado su primera grabación:
Yo me quedo. De inmediato, el exigente público salsero aceptó
al nuevo grupo encabezado por Vega, premiándolo con dos primeros
lugares en las listas para los temas "Yo me quedo" y "Tu
prenda tendida", así como un tercer lugar para la canción
"Nadie te mandó".
Con este primer experimento musical Tony Vega viajó a Venezuela,
actuó en dos ocasiones en el programa Noche de Gala así
como llegó a participar en el Segundo Festival de Soneros
en Nueva York.
Ante un debut discográfico tan exitoso, el joven cantante
lanza su segunda grabación "Lo mío es amor"
bajo el sello RMM. Contando con el apoyo de Ralph Mercado, a sólo
seis meses del lanzamiento de esta producción, Tony gana
su primer Disco de Oro por ventas montantes a más de 50 mil
copias en Puerto Rico.
"Lo mío es amor" adquiere notoriedad en la radio
a través de canciones como "Ella", "Me quito
el nombre" y hasta un tema salsero en inglés titulado
"Love is Forever". Igualmente la grabación alcanza
primeros planos en el extranjero logrando que el artista gane el
premio La Huaca en la República de Panamá, así
como permite que Vega sea reclutado para la histórica grabación
del álbum número 100 del maestro Tito Puente.
Entrando a la década del 90 con pie firme, en septiembre
de 1991 Tony lanza al mercado su exitoso álbum "Uno
mismo". La aceptación de éste por parte del exigente
público salsero logra que a sólo dos meses de su lanzamiento
la producción alcance la friolera de 40 mil copias vendidas
en Puerto Rico solamente. Tony llega al primer lugar de las listas
con el tema "Esa mujer". Así como populariza canciones
como "Uno mismo", "Dame tiempo" y "Ya es
tiempo de olvidar".
Pero también la producción del vídeo que da
título al álbum le gana aplausos de la crítica
especializada. Para el tema vivencial Uno mismo, compuesto por el
desaparecido autor cubano Titti Sotto, se utilizó como escenario
una antigua iglesia del área del Village en Nueva York. En
ese marco el cantante mira retrospectivamente la vida. Y bajo la
dirección de Ricardo Betancourt la producción de este
vídeo sella el éxito de la obra discográfica.
Tony Vega ganó Disco de Oro y Disco de Platino con Uno mismo.
Mereció el premio Agüeybaná 1992 a la Mejor Orquesta
del Año. Y afianzó su carrera actuando en el extranjero.
Cuando Puerto Rico recibió el Premio Príncipe Asturias,
Tony Vega fue uno de los artistas reclutados para actuar en el Palacio
de los Deportes de Madrid en el concierto "Abrazo caribeño
de Puerto Rico a España".
Posteriormente actuó en la última feria mundial del
siglo pasado, la Expo '92 de Sevilla. Igualmente viajó a
Chile, Colombia, California y Nueva York para presentarse en el
concierto del desaparecido Tito Puente The Mambo King.

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