Así fue capturado el agresor de Natalia Ponce

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Al hombre que atacó a Natalia Ponce con ácido en el norte de la ciudad, se le judicializó y ya se encuentra en cárcel de máxima seguridad “La Picota”.

Poco después de las 4 de la mañana de este domingo, el juez decidió enviar a la cárcel La Picota a Jonathan Vega Chávez, quien, según la evidencia de la Fiscalía, lanzó ácido contra Natalia Ponce de León el pasado 27 de marzo en el norte de Bogotá.

En la audiencia y ante el juez, el hombre, de 33 años, no aceptó la imputación que le hizo la Fiscalía por tentativa de homicidio agravado, cuya pena puede llegar a los 30 años de cárcel.

Lo que sí admitió fue lesiones personales, un delito menos grave, que le daría por lo menos unos 10 años.

La detención es preventiva, por considerarse que Vega Chávez es un peligro para la sociedad. Debido a que no aceptó la imputación, ahora la Fiscalía debe demostrar en un juicio que Vega Chávez intentó asesinar a Natalia Ponce con sevicia, lo que agravaría la condena.

Lo que quedó en claro en la audiencia de legalización de captura ante la juez 34 de garantías en Paloquemao, que la Fiscalía tendría las pruebas suficientes para sustentar que Vega quería asesinar a Natalia.

Ante el juez, el fiscal del caso aseguró que el daño que le hizo a Natalia supera con los 50 días de incapacidad y generaría daños irreversibles en su aspecto, situación que agravaría la situación jurídica para Vega.

Así mismo, la Fiscalía señaló que está en capacidad de demostrar que el ataque fue premeditado y con sevicia. Para ello, se anunció que en el allanamiento de su vivienda en el sector El Batán, en el norte de Bogotá, se encontraron varios cuadernos en los que se demostraría que su accionar fue premeditado.

Incluso, la Fiscalía tiene cómo probar que le hizo seguimientos y se hizo pasar por el exnovio de Natalia cuando se acercó al apartamento de la mamá de ella en el sector de Santa Bárbara.

De igual manera, se tienen varios videos de cámaras de seguridad, en los que se puede ver el trayecto de Vega Chávez para llevar a cabo el ataque. También, está el recibo que demuestra que Vega Chávez había comprado hacía días el ácido sulfúrico por 10 mil pesos en Chapinero.

Durante la audiencia, también se supo que hubo una mujer, llamada ‘Sandra’, fue quien avisó a las autoridades sobre la ubicación de Vega Chávez.

Contra el hombre, además, hay antecedentes que podrían sustentar la teoría de la Fiscalía. Se sabe que dependía económicamente de su abuela, con la que compartía el mismo techo. A los 23 años validó el bachillerato y luego alcanzó a hacer un semestre de artes plásticas en una prestigiosa universidad.

Este hombre tenía registros de ingresos a varios gimnasios del norte de Bogotá. Las indagaciones también revelaron que el hombre tenía problemas de consumo de drogas, por lo que en el 2006 fue internado seis meses en la Clínica Montserrat y tiempo después regresó a la misma institución.

Tras su captura, Jonathan Vega aceptó su culpa ante sus propios familiares

El viernes a las 5:20 de la tarde, luego de que hombres de la Sijín llegaron a una casa del barrio El Batán de Bogotá para capturar a Jonathan Vega Chávez, este se encontraba con una tía.

Luego de escuchar que él era el agresor de Natalia Ponce, la mujer se mostró aterrada y decepcionada: “Le dijo que no imaginaba que él era el autor de un hecho tan deplorable y aseguró que ella misma estaba esperando que capturaran al responsable sin imaginar que era su propio sobrino”, contó un investigador de la Sijín.

En seguida, la mujer llamó a la mamá de Vega, quien vive en Estados Unidos desde que él tenía 12 años. Por esa vía le expresó su decepción. El papá del capturado falleció cuando él tenía 3 años de edad y el hermano vive actualmente en Argentina, donde estudia periodismo.

Poco antes de la detención, Jonathan Vega se asomó por la ventana y les dijo a los policías que iba a llamar a la línea 123 para verificar el operativo. Pero EL TIEMPO conoció que lo que buscaba era manifestar su intención de entregarse, en un posible intento por obtener beneficios.

Pegante y heroína

En su habitación no se hallaron estupefacientes, aunque sí se detectó un olor fuerte a marihuana. También había afiches con logos nazis y otros con la imagen del ícono del reggae Bob Marley. Un reporte clínico conocido por los uniformados señalaba que el agresor de Natalia Ponce de León “había consumido desde pegante hasta heroína”. De hecho, él mismo aceptó en una entrevista informal con la Policía que había estado internado en el 2006 en la Clínica Montserrat y que regresó un mes después de haber sido dado de alta.

Sobre dos cuadernos incautados en el lugar, y que la Fiscalía incluirá en su paquete de pruebas, se sabe que hay múltiples manuscritos de Vega, pero los textos están en proceso de análisis. En cuanto al ácido que usó para ejecutar el ataque, se supo durante la audiencia de judicialización que lo compró el 6 de diciembre del 2013 por 10.340 pesos, en un local de la calle 69 con avenida Caracas. Lo anterior evidenciaría que la agresión fue planeada con bastante antelación. Aunque en la audiencia Vega intentó agredir a

Abelardo de la Espriella, abogado de Natalia, a su ingreso a los calabozos de Paloquemao, a donde fue llevado inicialmente, se mostró arrepentido por la agresión a Natalia. “Qué cagada, cómo hice eso”, dijo, según un policía que lo escoltaba. Tras 12 horas de audiencia, la juez 34 de control de garantías había tomado la decisión de enviarlo a la cárcel La Picota de Bogotá, por cuatro razones: premeditación, salvajismo, ensañamiento e indolencia.

Fuente: El Tiempo