Emilio Tapia capturado por delinquir después de lograr acuerdos

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El contratista vinculado al carrusel de la contratación en Bogotá, se expone a 25 años de cárcel y será imputado por delito de lavado de activos.

Tapia había celebrado un preacuerdo con el ente investigador por los delitos de cohecho, concierto para delinquir y contrato sin cumplimiento de requisitos legales a cambio de colaboración y como beneficio recibiría una condena que no superaba los 13 años de detención domiciliaria. Acuerdo que fue retirado por la Fiscalía este lunes. Ahora se enfrenta a que se le procese por esas conductas, más la de lavado de activos, lo que lo podría llevar a purgar 25 años de prisión.

El polémico contratista además había logrado un principio de oportunidad con la Fiscalía por peculado que tiene su vencimiento el 28 de febrero y se valorará qué tan viable es prorrogarlo. También deberá decir Tapia si quiere continuar colaborando. El procesado fue el primero en querer negociar con la justicia y desde entonces ha entregado información que ha tocado a los hermanos Iván y Samuel Moreno, excontratistas, funcionarios y demás procesados.

Tapia presuntamente traicionó la confianza y la segunda oportunidad que le dio la Fiscalía y al parecer estaba dándole apariencia de legalidad a dineros obtenidos a través de hechos corrupción. El excontratista estaría vendiendo y comprando bienes tales como aviones, helicópteros, vehículos, fincas, entre otros, de manera irregular. Además seguiría manejando contratación pública a través de terceros. Por ahora el ente investigador no ha podido establecer cuál es el monto de dinero por el que se le investiga.

Tapia será presentado en las próximas horas ante un juez de control de garantías. También se pudo establecer que al menos se darán tres capturas más en contra de las personas que presuntamente venían sirviendo como testaferros del excontratista.

¿Quién es Emilio Tapia?

En Sahagún (Córdoba), su pueblo natal, lo recuerdan como un muchacho común y corriente que se fue hace unos años para Bogotá a buscar mejor vida. Quienes lo conocen saben que Emilio no es adinerado, su padre es pensionado y su madre vivía de un salario, y por eso todo mundo quedó sorprendido cuando regresó, primero, en carros de gama alta y escogió como su lugar de recreo la finca Villa Sofía, una de las más apetecidas de la región.

Además dándose el lujo de llegar en un jet privado al aeropuerto Los Garzones, de Montería.

A varias fuentes consultadas por SEMANA (en el 2010) en Sahagún les resulta muy extraña su fortuna, pues quienes lo conocen cuentan que su vida en ese pueblo de Córdoba era la propia de quien se dedica al rebusque -vendía, por ejemplo, mercancía que traían amigos suyos de Panamá- y cuando llegó a Bogotá no tenía cómo pagar el apartamento donde vivía. Todo comenzó a cambiar para él en 2006, cuando le abrieron las puertas como subcontratista de obras públicas. Desde entonces sus ingresos fueron en ascenso y hoy es un reconocido personaje que cuenta con amigos de todo tipo, incluso de la farándula.

Hace apenas unos días había trascendido que Tapia preparaba su matrimonio en Cartagena, al cual asistirían unos 250 invitados.

Fuente: Semana