Los matapasiones a la hora de tener relaciones sexuales

Los matapasiones a la hora de tener relaciones sexuales

Existen algunos factores que no permiten vivir la sexualidad plenamente y es que la mayoría tienen un pensamiento errado de lo que es el sexo y aquí lo explica un experto del tema.

La sexualidad tiene demasiados enemigos, según un estudio, la poca cultura, la pésima educación sexual y los mitos transmitidos de generación en generación hacen que su ejercicio muchas veces resulte trágico. Estos son los aspectos que traumatizan, impiden y prohíben tener una sexualidad sana y placentera.

El síndrome del león herido:

Cuando el líder de la manada está lastimado se tumba bajo un árbol, lame sus heridas y ruge muy fuerte para sentir que aún mantiene su poder. Este comportamiento sirvió para describir a los hombres con disfunciones sexuales e incapaces de decirle a su pareja o su médico que sufren de eyaculación precoz o disfunción eréctil. Estos hombres asumen una actitud agresiva mientras esquivan a toda costa el contacto sexual, por miedo a pasar por impotentes. Por lo tanto la solución es consultar sin pena.

La falta de imaginación:

El cerebro es el principal órgano sexual y la piel es el más grande y el que contiene la mayor cantidad de terminaciones nerviosas. Quienes llevan mucho tiempo casados no se aburren con sus parejas por la larga convivencia ni por el vínculo, sino por la falta de creatividad, comunicación y complicidad. El sexo es como las cuerdas de la guitarra que “según las manos de quien las afine, sonarán bien o mal”. Cuando tienen en cuenta esa realidad, las parejas casadas se vuelven mejores amantes, sin importar el tiempo que llevan juntas.

Celos:

Las celotipias sexuales se dan cuando la pareja se convierte en el fiscal sexual del otro y lo juzga porque miró o consideró atractiva a otra persona.“Lo ideal es que puedan hablar con cierta morbosidad sana de que otro hombre es bello o una mujer es sensual. Esto ayuda a preparar el horno para meter el pan”, dice. “Las parejas deben desechar ese sentido de posesión porque nadie es de nadie”, dice. Lo ideal es compartir la sexualidad. Y para mantener atraída a la pareja él aconseja “no ponerle perros guardianes alrededor, sino más bien girar en torno a ella para tenerla interesada”.

¡Pon atención! Si esto ocurre en tu relación, algo puede estar mal.