¡Alerta! Así es la ‘sucia’ modalidad de robo con excremento que ya tiene varias víctimas en la ciudad

Una nueva y desagradable modalidad de robo tiene en alerta a Bogotá: delincuentes están utilizando excremento como distracción para atacar a sus víctimas.

Nueva modalidad de robo con excremento en BogotáFoto: @PasaenBogota

La inseguridad en la capital colombiana parece no tener límites y los ladrones siempre encuentran formas creativas, aunque bastante cuestionables, para salirse con la suya. Esta vez, el ingenio criminal ha cruzado una línea bastante asquerosa que tiene a los comerciantes de Bogotá caminando con pies de plomo y los ojos bien abiertos.

La Policía Metropolitana y la Secretaría de Seguridad han encendido las alarmas tras detectar un incremento en los reportes de ciudadanos que han sido víctimas de una táctica que mezcla el engaño psicológico con una puesta en escena bastante repulsiva. Ya no se trata solo de raponazos o intimidación con armas, sino de manipulación pura.

Los delincuentes han comenzado a utilizar nuevas tácticas para llevar a cabo hurtos, poniendo en riesgo la tranquilidad de todos en zonas comerciales de gran afluencia. Lo que más preocupa a las autoridades es la sangre fría con la que actúan estos grupos organizados, quienes aprovechan la buena voluntad o el asco natural de las personas.

Nueva modalidad de robo con excremento de perro

Las autoridades revelaron que este nuevo método de robo utiliza excremento de perro como pieza central de la distracción. Esta situación ha generado una ola de pánico, especialmente entre los propietarios de locales en la localidad de Kennedy, donde se han registrado los casos más impactantes y costosos para el gremio comercial.

Uno de los robos más sonados fue captado en cámaras de seguridad, dejando al descubierto la frialdad de los criminales. En las imágenes se observa una planificación casi teatral. Los sujetos no buscan el enfrentamiento directo, sino que prefieren sacar una cifra millonaria en cuestión de segundos, sin recurrir a la violencia física tradicional.

Este “modus operandi” se basa enteramente en la manipulación emocional y la distracción estratégica. El grupo delictivo, que suele incluir mujeres, ingresa a un establecimiento comercial con una actitud amable y profesional. No levantan sospechas iniciales, lo que permite que el trabajador o dueño del local baje la guardia ante su presencia.

El momento crítico ocurre cuando una de las delincuentes alerta al trabajador sobre la presencia de excremento de perro justo en la entrada o cerca del mostrador. Con una actuación convincente, insisten en el mal olor y el aspecto antihigiénico del lugar, llegando incluso a ofrecerse para ayudar a limpiar el desastre que ellas mismas provocaron.

Bajo la presión social y el deseo de mantener su local limpio para otros clientes, el trabajador suele abandonar su puesto de vigilancia para encargarse de la limpieza. Es en ese preciso instante de confusión y rechazo sensorial donde los delincuentes ejecutan su plan principal, mientras el objetivo está distraído con el balde y el trapero.

Mientras la víctima limpia, las mujeres suelen rodearla para bloquear su visibilidad hacia el interior del local. Funcionan como una barrera humana que impide ver lo que sucede en la caja registradora o en las estanterías de valor. Es un trabajo coordinado donde cada integrante tiene una función específica para garantizar el éxito del hurto.

Más detalles de la situación y cifras de impacto

En los videos analizados por los expertos de seguridad, se observa cómo uno de los individuos entra con rapidez una vez el trabajador está distraído. Se dirige directamente a la caja registradora con una precisión quirúrgica. Conocen exactamente dónde se guarda el dinero y actúan con una velocidad que deja poco margen de reacción.

El primer hecho de gran magnitud bajo esta modalidad se registró en la avenida Ciudad de Cali con calle 44 sur. En este lugar, los delincuentes lograron llevarse cerca de $6 millones de pesos en efectivo. Además del dinero, los ladrones no perdieron la oportunidad de sustraer teléfonos celulares y otros objetos de valor del personal.

A pesar de la sofisticación de estos métodos, las cifras oficiales de la Alcaldía de Bogotá muestran un panorama interesante sobre la seguridad comercial. Según los registros distritales, el hurto a comercios ha experimentado una reducción significativa del 74,8 %. Se pasó de registrar 1.795 casos en 2025 a 453 en lo que va del 2026.

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Sobre el autor

Tatiana Carrillo

Comunicadora social y periodista de la corporación universitaria Minuto de Dios, con experiencia en creación de contenido y redacción periodística para diversas áreas, actualmente soy periodista digital de Vibra FM y Candela estéreo.v

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