El amor a veces duele. ¡Jajajaja!
Una caricia no se le niega a nadie y menos a un gato intenso como este. Su dueña estaba tan entretenida jugando en la nieve que olvidó la obsesión de su gato por las caricias. ¡Qué peligro!
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Mira:
https://www.youtube.com/watch?v=2z6Rn2EMNdo










