Indignación ante el ataque a Inzá

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El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, indignado por un reciente ataque mortal atribuido a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ordenó al Ejército y a la Policía que mantuvieran la “ofensiva militar” contra las guerrillas armadas.

“No podemos bajar la guardia un solo minuto. La ofensiva militar se mantiene”, subrayó este sábado el mandatario, tras concluir una reunión de seguridad, convocada urgentemente en la ciudad de Popayán para evaluar el reciente atentado, que se ha cobrado la vida de ocho personas y ha herido a otras 40.

Un vehículo con explosivos se estrelló el sábado contra la estación de la Policía del municipio de Inzá, en el departamento suroccidental de Cauca, y provocó el derrumbe de la edificación: los uniformados y los civiles quedaron bajo los escombros. La Policía culpó a las guerrillas de las FARC del ataque.

Para el jefe de Estado del país sudamericano, el ataque de Inzá es considerado un “revés” para el Gobierno, y se comprometió a endurecer las medidas de seguridad en todo el territorio colombiano.

También, desmintió que haya suscrito un alto el fuego con las FARC, con quien mantiene el proceso de paz en La Habana (Cuba) desde hace un año. “Si llegamos a un acuerdo ahí entraríamos a un cese al fuego, pero no antes. Si creen que nos van a llevar a punto de atentados a un cese al fuego, se equivocan”, advirtió.

Fuente: Hispano