La denuncia que hizo el abogado de la familia de la niña con síndrome de Down desaparecida en Cajicá puso a pensar a la comunidad, quienes le han dado la razón por la grave acusación.
Foto: Captura de pantalla redes sociales (24-08-2025)
El 12 de agosto, en Cajicá, Cundinamarca, desapareció Valeria Afanador, una niña con síndrome de Down. Su familia, angustiada, ha recurrido a las redes sociales en busca de ayuda para encontrarla. La última vez que se la vio, vestía el uniforme deportivo de su escuela, el Gimnasio Campestre Los Laureles, de color azul rey. Su desaparición ha desencadenado una vasta operación de búsqueda.
Las autoridades y los bomberos de Cajicá, con el apoyo de drones, han liderado un rastreo exhaustivo que se ha concentrado en las cercanías del colegio, abarcando tanto zonas urbanas como rurales, incluyendo el cauce del río Frío. A pesar de que los familiares han sido víctimas de llamadas extorsivas, el gobernador de Cundinamarca ha reafirmado que no se escatimarán esfuerzos para localizar a la niña. Valeria mide 1.32 metros y es de complexión delgada. Sus parientes han difundido los números de contacto 300 609 9512 y 322 348 1136 para quienes puedan brindar información sobre su paradero.
Detalles de la investigación
La madre de Valeria, Luisa Cárdenas, ha revelado un elemento crucial de la investigación. Un video de seguridad del colegio muestra a la niña agachándose y adentrándose en una zona próxima a la cerca perimetral, pero no hay registro de su salida. Este hecho ha sembrado dudas sobre la posibilidad de que la niña haya logrado abandonar las instalaciones por sí misma. Aunque la consultora educativa del colegio asegura que el sistema de seguridad es efectivo, las autoridades descubrieron una pista significativa: un daño en la cerca norte, cerca del río.
En esa misma área, se encontró una lonchera y una cartuchera que no le pertenecían a Valeria, sino a uno de sus hermanos, lo que añade un nuevo enigma al caso. En el operativo de búsqueda participan la Fiscalía, la Cruz Roja, el Ejército y la Policía. Este esfuerzo conjunto ha descartado casi por completo (en un 95%) la hipótesis de que la niña haya caído al río. Como incentivo para obtener información, la Alcaldía ha ofrecido una recompensa de 20 millones de pesos.
La denuncia que hizo el abogado de la familia de la niña con síndrome de Down desaparecida en Cajicá
Julián Quintana, el abogado de la familia, ha levantado una grave denuncia que apunta directamente al colegio. Según los informes de la Fiscalía, la última ubicación de Valeria fue dentro de las instalaciones, cerca de una valla perimetral. Basado en este análisis, el abogado ha señalado que la institución educativa, desde la rectora hasta el portero, es la principal responsable, ya que tenían la obligación de garantizar la protección y supervisión de la menor.
Quintana ha expresado una gran preocupación por lo que considera una “manipulación y alteración de la escena del delito” por parte del colegio. El abogado sostiene que el colegio ha manipulado las pruebas, ya que “los huecos que tenían las rejas y por donde se supone que la niña fue sacada o salió, encontramos que el colegio los tapó totalmente, puso rejas nuevas e hizo rellenos de tierra y de escombro”.
El abogado argumenta que esta manipulación de pruebas refuerza la teoría de un posible secuestro. Además, enfatiza que, más allá de la hipótesis de la retención ilegal, el colegio no cumplió con su deber de cuidar a la niña y a los demás estudiantes. Por ello, se muestra incrédulo ante el hecho de que el personal de la escuela no tenga conocimiento de lo sucedido. “Si hubieran estado pendientes de la niña, seguramente no habría desaparecido”.
Ahora que sabes de la denuncia que hizo el abogado de la familia de la niña con síndrome de Down desaparecida en Cajicá . ¿Qué opinas? Escribe lo que piensas en los comentarios de nuestras redes, ¡y dale compartir!
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