Muchos se han sorprendido al conocer la razón por la que acusan a colegio de Cajicá de alterar pruebas en desaparición de Valeria Afanador.
Foto: Redes sociales
En Cajicá, Cundinamarca, las autoridades y la comunidad mantienen activa la búsqueda de Valeria Afanador, una niña con síndrome de Down que desapareció el pasado 12 de agosto. Su familia, profundamente angustiada, ha acudido a las redes sociales para pedir el apoyo ciudadano. La menor fue vista por última vez usando el uniforme deportivo azul rey del Gimnasio Campestre Los Laureles, institución donde estudiaba.
El caso ha motivado un amplio operativo en el que participan organismos de socorro como los bomberos, así como autoridades locales. Los esfuerzos se han centrado en los alrededores del colegio, abarcando tanto zonas urbanas como rurales.
Para extender el alcance de la búsqueda, se han empleado drones, incluso sobrevolando el cauce de río Frío. A pesar de que la familia ha recibido llamadas extorsivas, el gobernador de Cundinamarca aseguró que no se escatimarán recursos en la operación.
Valeria mide 1.32 metros, tiene contextura delgada, y sus familiares han compartido los números 300 609 9512 y 322 348 1136 para que cualquier persona que tenga información sobre su paradero se comunique.
Avances en la investigación
En una entrevista con El Tiempo, Luisa Cárdenas, madre de Valeria, reveló un dato relevante: una cámara de seguridad captó a la niña agachándose y acercándose a la cerca perimetral del colegio, aunque en las imágenes no se le ve saliendo de la institución. Este hecho ha generado incertidumbre sobre si logró salir por sus propios medios.
Aunque desde el colegio aseguran que el sistema de seguridad es seguro y que los estudiantes no pueden salir sin ayuda por las cercas, las autoridades encontraron una anomalía en la cerca norte, ubicada cerca del río. Este hallazgo podría ser clave en la investigación.
En ese mismo sector fueron encontrados una lonchera y una cartuchera que pertenecen a uno de los hermanos de Valeria, lo que ha abierto nuevas líneas de investigación. En las labores participan activamente la Fiscalía, la Cruz Roja, el Ejército y la Policía. Hasta el momento, se ha descartado en un 95% la posibilidad de que la menor haya caído al río.
Como medida adicional, la Alcaldía de Cajicá ofreció una recompensa de 20 millones de pesos a quien entregue información que permita dar con su ubicación.
Colegio es acusado de manipular las pruebas
En los avances de la investigación, el representante legal denunció que se hicieron cambios visibles en el entorno del colegio, como la reparación de rejas, instalación de nuevos cercos y el relleno con tierra en zonas claves.
Según Quintana, abogado de la familia, estas acciones se habrían ejecutado después de la desaparición de la menor, lo cual puede comprometer la recolección de pruebas forenses.
“Es muy negativa para la investigación. El colegio tapó todos los huecos y los rellenó con tierra, lo que habría dificultado la labor de los investigadores”, comentó.
Respuesta del colegio y nuevas medidas de seguridad
Ante la presión pública generada por el caso, el colegio adoptó nuevas medidas de seguridad antes del regreso a clases. Entre las acciones implementadas se encuentran:
- Mayor patrullaje en las zonas cercanas a la institución.
- Revisión e instalación de cámaras de seguridad adicionales.
- Colocación de dispositivos de vigilancia en el área cercana al río.
- Apoyo psicosocial para estudiantes, docentes y familias.
Sin embargo, algunas familias aún manifiestan temor y desconfianza respecto a las condiciones de seguridad dentro del plantel. El caso ha afectado profundamente el estado emocional de la comunidad educativa, y diversas voces han exigido total claridad y transparencia en el manejo de la situación.
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