La muerte del joven universitario aún continúa siendo investigada por parte de las autoridades, quienes encontraron un preocupante detalle sobre su ingreso a la discoteca en la noche que fue asesinado.
Foto: Canva
La noche de Halloween del 31 de octubre de 2025 terminó en tragedia y dejó a Bogotá sumida en un profundo impacto. Un joven estudiante de la Universidad de Los Andes perdió la vida en circunstancias que muchos han comparado con el recordado caso Colmenares, ocurrido en 2010, cuando Luis Andrés, también alumno de esa institución, fue encontrado sin vida en un caño del parque El Virrey, en medio de un misterio que, hasta hoy, sigue sin resolverse.
En su momento, la muerte de Colmenares fue catalogada como un accidente. Sin embargo, las inconsistencias en el proceso, las declaraciones contradictorias y las sospechas de homicidio transformaron aquel episodio en uno de los más polémicos de la historia reciente del país. Más de una década después, continúa alimentando debates y dividiendo opiniones.
Ahora, un nuevo hecho doloroso revive ese recuerdo. De acuerdo con los primeros reportes, Jaime Esteban Moreno, también estudiante universitario, murió luego de asistir a una fiesta de Halloween en el sector de Barrios Unidos. Al salir del lugar, fue atacado de forma brutal por varios hombres. Aunque fue trasladado de inmediato al Hospital de Chapinero, los médicos confirmaron que falleció debido a un trauma craneoencefálico severo causado por los golpes.
Tras el violento ataque, las autoridades han adelantado varios procesos para determinar la responsabilidad de los implicados, quienes aparecen en los videos que hoy forman parte clave de la investigación. En medio de estos avances, se estableció que Juan Carlos Sánchez y Ricardo González figuran como los principales señalados por la muerte de Jaime Esteban.
Jefe de Ricardo González narró qué le contó el joven sobre lo ocurrido en el asesinato de Jaime Esteban Moreno
Durante la audiencia de medida de aseguramiento contra Ricardo González Castro, la Fiscalía reveló nuevos detalles entregados por el jefe del joven, identificado como J. C. G., administrador del puesto de perros calientes en San Victorino donde él trabajaba.
Según el testimonio, Ricardo González llegó a su turno el 1 de noviembre usando la misma ropa de la noche anterior: un disfraz negro con orejas de conejo. La actitud inquieta del joven, sumada a las noticias que empezaban a circular sobre el crimen, llevaron al jefe a cuestionarlo sobre lo ocurrido. De acuerdo con la Fiscalía, el hombre le preguntó directamente: “¿Qué fue lo que hizo?”, a lo que González respondió: “Solo lo empujé”.
El jefe relató que luego encontró a Ricardo llorando y revisando su celular con evidente angustia. En ese momento le mostró la noticia y el video donde se buscaba al cuarto implicado en la muerte del estudiante de Los Andes. Fue entonces cuando, según su relato, González admitió: “Ese soy yo”.
Aun así, el joven cumplió su jornada laboral hasta las 4 de la tarde. Más tarde, desde un número distinto al habitual, le escribió para informarle que se iría de viaje y que no podría asistir al trabajo en los próximos días.
El jefe también afirmó que, el 2 de noviembre, una joven, presuntamente la mujer del disfraz azul que aparece junto a los agresores en los videos, llegó al puesto preguntando por Ricardo. Al no encontrarlo, habría dicho: “Ya se voló ese H.P.”
Por su parte, la abogada defensora aseguró que la conducta de González correspondía a la reacción de un joven en estado de shock: llorar, buscar a su familia y viajar a Cartagena, donde finalmente se entregó de manera voluntaria a la Fiscalía el 10 de noviembre.
Jaime Esteban Moreno tenía una restricción en el bar en el cual lo atacaron
Según lo que se ha explicado por parte de los capturados, Juan Carlos Sánchez y Ricardo González, el ataque al joven universitario se originó debido a que Jaime Esteban intentó sobrepasarse con Kleidymar Fernández, la chica que se puede ver disfrazada con un traje de color azul en las grabaciones que se han compartido en redes sociales.
Ante dicha argumentación las autoridades se contactaron con los administrativos del bar Before Club, lugar en el cual estuvieron todos durante la celebración de Halloween, quienes han demostrado que están dispuestos a brindar la información que se necesite por parte de quienes están a cargo del caso. Es por esto que lograron acceder a los videos de las cámaras de seguridad de esa noche del 31 de octubre, con esto pudieron constatar que dicha versión entregada no era la verdad de lo que sucedió esa noche.
Según lo revelado por parte de la gerente del bar, María Alejandra Palma, a Jaime Esteban Moreno debieron haberle negado el ingreso al lugar esa noche, pues dentro de las restricciones que se manejan, la edad mínima para poder entrar en ese lugar es de 21 años. El joven universitario asesinado tenía 20 años y no cumplía con la edad mínima de ingreso establecida para la discoteca.
“El personal de filtro de la entrada era el encargado de verificar la edad de las personas a través de la cédula de ciudadanía que tenían que presentar en la entrada”, mencionó la gerente del lugar ante la falta de seguridad por parte de los trabajadores.
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