¿Quién pagó por matar a Miguel Uribe? La Fiscalía encontró una libreta con detalles escalofriantes que revelan un nombre importante en este atroz crimen.
Foto: Captura de pantalla redes sociales (19-03-2026)
La noticia ha dejado a toda Colombia con el corazón en la mano. No se trata de un simple hallazgo, sino de la pieza que faltaba en un rompecabezas lleno de violencia y sombras. Tras meses de incertidumbre, una pequeña libreta de apuntes se convirtió en la prueba reina para desenmascarar a los responsables.
El caso de Miguel Uribe Turbay, quien fuera un destacado senador y aspirante presidencial, sigue dándonos de qué hablar. Su fallecimiento el 11 de agosto de 2025 marcó un antes y un después en la política nacional. Hoy, gracias a las investigaciones de la Fiscalía, sabemos mucho más sobre lo que ocurrió en las sombras.
Todo comenzó con un ataque que nadie vio venir en el barrio Modelia de Bogotá. El político, que siempre se mostró cercano a la gente, fue abordado por un menor de edad. Lo que parecía un encuentro casual terminó en una tragedia que mantuvo al país en vilo durante más de sesenta días de agonía.
¿Cómo ocurrió el atentado contra Miguel Uribe?
El fatídico 7 de junio quedó grabado en la memoria de los residentes de Modelia. Mientras Miguel conversaba con la comunidad, un joven de apenas 15 años se acercó con un arma de fuego. Sin mediar palabra, disparó directamente contra la integridad del senador, impactando su cabeza y una de sus extremidades.
La rápida reacción de su esquema de seguridad permitió capturar al agresor en el sitio. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. Miguel fue trasladado de urgencia a la Fundación Santa Fe. Allí, los médicos lucharon incansablemente por su vida, realizando múltiples cirugías complejas para intentar estabilizar su delicada condición de salud.
A pesar de los esfuerzos científicos, el pronóstico nunca fue alentador. El accidente cerebrovascular, derivado de las graves lesiones, terminó con su vida a los 48 años. Colombia perdió a un líder joven, pero la justicia no se quedó de brazos cruzados. Las cámaras de vigilancia fueron el primer hilo para jalar esta red.
La investigación tomó un rumbo inesperado cuando las pistas cruzaron la frontera. No fue en Bogotá donde se halló el secreto mejor guardado, sino en un búnker criminal en Quito, Ecuador. Allí, entre lujos y armas, las autoridades ecuatorianas y colombianas encontraron una libreta que contenía nombres, cifras y rutas logísticas.
Esta libreta pertenecía a los círculos cercanos de Adolfo Macías Villamar, más conocido como alias ‘Fito’. Este hombre es el temido cabecilla de la banda ‘Los Choneros’. Pero, ¿qué hacía el nombre de un senador colombiano en los apuntes de un criminal extranjero? La respuesta es tan compleja como escalofriante.
- Alias ‘El Churco’: Identificado como el enlace logístico en Bogotá.
- La conexión Ecuador: Desde allí se coordinaron los pagos y el suministro de armas.
- Segunda Marquetalia: La estructura señalada como la autora intelectual del crimen.
- Zarco Aldinever: El hombre de confianza que habría ejecutado la orden financiera.
La fiscal Luz Adriana Camargo confirmó que este cuaderno de notas fue determinante. En sus páginas se mencionaba a alias ‘El Churco’, un delincuente dedicado al robo de tractomulas. Este sujeto habría sido el puente necesario para contratar al sicario y garantizar que el arma llegara a las manos del adolescente.
¿Quién pagó por matar a Miguel Uribe y por qué?
La pregunta que todos nos hacíamos finalmente tiene nombres propios detrás. Según las indagaciones, el dinero y la orden final provinieron de la cúpula de la ‘Segunda Marquetalia’. Específicamente, se señala a alias ‘Zarco Aldinever’, segundo al mando de esta estructura criminal bajo las órdenes de Iván Márquez.
Parece que el objetivo era desestabilizar el panorama político del país. Miguel Uribe Turbay era una de las voces más fuertes de la oposición. Como heredero de la periodista Diana Turbay, su peso mediático y político era innegable. Su lucha contra la ilegalidad lo puso directamente en la mira de estos grupos.
Uno de los nueve capturados decidió romper el silencio y colaborar con la justicia. Su testimonio coincidió perfectamente con lo escrito en la libreta hallada en Quito. Confirmó que la logística no fue improvisada. Hubo reuniones previas, seguimientos detallados y un pago millonario para silenciar la voz del senador del Centro Democrático.
Este avance en la investigación ha permitido que se emitan nuevas órdenes de captura. La Fiscalía busca ahora a los niveles más altos de esta organización. No solo quieren a quienes apretaron el gatillo o entregaron el dinero, sino a quienes planearon cada segundo de aquel fatídico día en Modelia.
La familia de Miguel, incluyendo a su esposa María Claudia Tarazona y sus hijos, han pedido que caiga todo el peso de la ley. El país necesita respuestas claras para cerrar esta herida. La libreta con detalles escalofriantes es solo el inicio de un proceso judicial que promete revelar muchas más verdades incómodas.
Es increíble cómo un objeto tan pequeño pudo derribar una red tan grande de mentiras. La cooperación internacional entre Colombia y Ecuador fue vital para este logro. Ahora, el reto es capturar a los cabecillas que se esconden en las selvas o fuera del país para que respondan por este magnicidio.
Miguel Uribe dejó un vacío enorme en la derecha colombiana y en el corazón de sus seguidores. Su labor en la Cámara y su proyección presidencial lo hacían un blanco para quienes temen a la democracia. Hoy, su nombre sigue siendo bandera de justicia para miles de ciudadanos que exigen seguridad en las calles.
Ahora que ya conoces la verdad sobre quién pagó por matar a Miguel Uribe. ¿Qué opinas? Escribe lo que piensas en los comentarios de nuestras redes, ¡y dale compartir!
Te podría gustar…










