El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado lunes 10 de agosto dejó una nueva historia de dolor en Cali.
Foto: tomada de redes sociales (16/08/2026)
Entre las víctimas se encuentra José Juan Vivas, un joven venezolano de 16 años que había llegado a la ciudad con el sueño de convertirse en beisbolista profesional.
El adolescente fue encontrado sin vida junto a sus abuelos, Juan de Dios Vivas, de 68 años, y Yelitza González, de 65, bajo los escombros del edificio La Vanessa.
José Juan había llegado a Cali con un sueño
La historia del joven en Colombia había comenzado a finales de 2025, cuando dejó La Florida, en Estados Unidos, donde vivía con sus padres y sus dos hermanos menores.
Su destino fue Cali, ciudad a la que llegó acompañado de sus abuelos paternos para comenzar una nueva etapa enfocada en el deporte.
José Juan ingresó a la academia La Salas Baseball Academy, donde buscaba fortalecer su talento y avanzar en su sueño de llegar algún día al béisbol profesional.
Su objetivo era continuar preparándose para intentar cumplir una de sus grandes metas: llegar a las Grandes Ligas de Béisbol en Estados Unidos.
Sus abuelos decidieron acompañarlo
Durante esta etapa, Juan de Dios Vivas y Yelitza González fueron mucho más que sus acompañantes.
Los dos adultos mayores, ya jubilados, se trasladaron con el adolescente y se encargaron de acompañarlo mientras avanzaba en su formación deportiva.
Yelitza había trabajado como docente de educación especial, mientras que Juan de Dios se había dedicado al comercio.
Ambos habían decidido dedicar esta etapa de sus vidas al cuidado de su nieto y a acompañarlo en el camino que había escogido.
El terremoto cambió todo
El pasado 10 de agosto, el fuerte movimiento telúrico provocó el colapso del edificio La Vanessa, ubicado en el barrio Los Cámbulos, en Cali.
José Juan y sus abuelos se encontraban en el inmueble cuando ocurrió el terremoto.
Desde ese momento comenzó una carrera contra el tiempo para intentar localizarlos entre los escombros.
Familiares y allegados viajaron desde diferentes lugares para sumarse a la búsqueda y acompañar a los padres del adolescente durante las labores de rescate.
Más de 72 horas de búsqueda
Durante varios días, los organismos de emergencia trabajaron entre los restos de la estructura para encontrar señales que permitieran establecer dónde estaban las tres personas.
Una de las pistas que ayudó a los equipos fue un objeto que pertenecía al joven: su bate de béisbol.
Después de más de 72 horas de labores, los rescatistas encontraron el elemento entre los escombros, lo que permitió mantener la esperanza de localizar a José Juan.
Además, durante las primeras horas posteriores al terremoto, el teléfono celular del adolescente permaneció encendido.
Esta señal también permitió establecer que el joven podía encontrarse bajo la estructura que había colapsado.
La familia recibió la noticia más dolorosa
Finalmente, las autoridades confirmaron el hallazgo de los cuerpos de José Juan y sus dos abuelos.
El reconocimiento estuvo a cargo del padre del adolescente, quien también era hijo de Juan de Dios y Yelitza.
Para la familia, la tragedia significó la pérdida de tres generaciones en un mismo hecho.
Familiares y amigos recordaron la unión que existía entre ellos y destacaron el acompañamiento que los adultos mayores le brindaron al joven durante su proceso deportivo.
“Se pierde un talento”
La muerte de José Juan generó especial conmoción entre quienes conocían su historia y habían seguido su proceso como deportista.
Daniel Valbuena, familiar de las víctimas, destacó el talento que tenía el adolescente y lamentó que su vida y su proyecto deportivo terminaran de esta manera.
“El muchacho era de bastante talento… lamentablemente, con lo sucedido se pierde un talento… que prácticamente destruye a la familia”, manifestó en declaraciones entregadas a Telemundo.
La familia también recordó con cariño a los dos adultos mayores que acompañaban al joven.
Yelitza era descrita por sus allegados como una mujer cuidadora, creyente y amorosa.
Juan de Dios, por su parte, era recordado como un hombre tranquilo y estratégico.
El mundo del béisbol lamentó su muerte
La historia de José Juan también generó reacciones dentro de la comunidad deportiva colombiana.
La Federación de Béisbol expresó su pesar por la muerte del joven, quien estaba construyendo su camino dentro de esta disciplina.
El Ministerio del Deporte también envió un mensaje de solidaridad a sus familiares, compañeros y a la comunidad deportiva del Valle del Cauca.
“Acompañamos con respeto y solidaridad a su familia, compañeros y a toda la comunidad deportiva del Valle del Cauca”, señaló la entidad.
Desde Indervalle también recordaron al joven por su pasión por el deporte y expresaron su solidaridad con sus seres queridos.
Un sueño que quedó entre los escombros
José Juan Vivas había llegado a Cali con apenas 16 años y con una meta que lo ilusionaba: crecer como deportista y acercarse al sueño de jugar béisbol profesional.
Sus abuelos decidieron acompañarlo en ese camino y estuvieron a su lado durante esta nueva etapa de su vida.
Sin embargo, el terremoto del 10 de agosto terminó con la vida de los tres y dejó a una familia enfrentando una pérdida difícil de dimensionar.
La historia de José Juan queda ahora como la de un joven que, pese a su corta edad, había comenzado a construir un proyecto deportivo lejos de su lugar de origen.
Sus familiares y quienes lo conocieron lo recuerdan por su talento, su dedicación al béisbol y el sueño que perseguía antes de que la tragedia cambiara para siempre el rumbo de su familia.
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