BIENESTAR

Vivir en Bogotá genera enfermedades

El diario londinense The Guardian cita un estudio de la Agencia de Protección de la Salud de Nottingham (Inglaterra) en el que se señala que quienes usan el transporte público son seis veces más susceptibles de contraer un virus de gripa.

Los oídos también se enferman. Basta imaginar lo que pasa con los vendedores ambulantes que trabajan sobre las avenidas y que escuchan los pitos y motores a diario, todo el día. También sufren los vecinos de barrios como Galerías y Chapinero, donde los bares y discotecas exceden a diario los niveles permitidos de ruido. El problema es de tal magnitud que el año pasado la Secretaría de Ambiente no dio abasto con las más de 4.500 quejas radicadas en sus oficinas. No es de extrañar que algunos añoren una escapada a las afueras de la ciudad donde esta pesadilla no pueda perseguirlos.

El tercer padecimiento que agobia a los bogotanos es el estrés. Hay trancones, conductas agresivas, ruido constante, trabajos agotadores. Es la realidad a la que todo habitante urbano se somete para gozar de las oportunidades de la ciudad.

Vivir en Bogotá genera enfermedades

Aunque no se trata de una enfermedad presente en todos los bogotanos, las adicciones a las drogas también son factores de riesgo. Bogotá tiene los expendios de droga más grandes y numerosos del país, porque tiene clientes suficientes para que el negocio del microtráfico se mantenga en pie.

El 7 por ciento de las personas entre los 18 y los 24 años encuestadas en el 2010 por la Secretaría de Salud era consumidor activo de alguna sustancia ilícita, el 3,7 % tenía entre 25 a 34 años, y el 3,5 % tenía entre 12 y 17 años.

Usar el carro todo el tiempo, pasar gran parte del día en un escritorio y las comidas rápidas generan un quinto padecimiento, frecuente en la ciudad: el sobrepeso y la obesidad.

El problema viene desde la infancia. Nuestros niños serán adultos obesos si no se promueven las actividades físicas al aire libre. Un estudio del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) reveló que el 69,9 % de los niños y niñas entre 5 y 12 años dedica la mayor parte del tiempo a videojuegos y a ver televisión.

José Coraliza, doctor en psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, habla del trastorno por déficit de naturaleza. Según sus investigaciones, la falta de tiempo al aire libre, producto de horarios y actividades en entornos cerrados afecta la salud mental de los citadinos.

Pese a que muchos de los problemas de calidad de vida de ciudades como Bogotá son inevitables, sí pueden prevenirse varias de estas enfermedades, pero exigen, por parte de los ciudadanos, un gran esfuerzo para cambiar el estilo de vida.

Fuente: ElTiempo

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