Una mujer de la tercera edad fue grabada robando dinero en la casa de una anciana que confiaba plenamente en ella.
Foto: @queondaonline / TikTok (17/10/2025)
En tiempos donde las redes sociales se han convertido en el ojo que todo lo ve, ningún acto —por pequeño o grande que sea— pasa desapercibido. Hoy en día, basta con un celular y conexión a internet para que cualquier situación se vuelva viral en cuestión de minutos. Y fue justamente eso lo que ocurrió con el caso de una mujer de la tercera edad que, amparada bajo el manto de la fe, terminó siendo protagonista de un escándalo que tiene a toda una comunidad indignada.
En un video que circula por diferentes plataformas, se puede ver a una mujer mayor, supuestamente perteneciente a una iglesia católica, revisando y robando dinero dentro de la casa de otra anciana. La víctima, totalmente ajena a lo que ocurría, la recibió con cariño y confianza, creyendo que estaba frente a una enviada de Dios.
¿Quién es la mujer grabada?
La señalada, conocida en su comunidad como “Doña Juliana”, era reconocida por su rol espiritual: se encargaba de llevar la Comunión a los adultos mayores que, por motivos de salud, no podían asistir a misa. Esa labor le había permitido ganarse la confianza de muchas familias, que la veían como una mujer piadosa y servicial. Pero detrás de esa imagen devota, se escondía una historia muy distinta.
Según los testimonios, “Doña Juliana” aprovechaba las visitas religiosas para cometer pequeños hurtos en los hogares que atendía. Durante un tiempo, nadie sospechó nada, hasta que una familia comenzó a notar la desaparición constante de dinero en efectivo de la casa de su abuela. Cansados de las coincidencias, decidieron instalar una cámara para descubrir qué estaba pasando.
Opiniones del caso
El resultado dejó a todos con la boca abierta. En las imágenes se observa a la mujer mayor buscando con disimulo dentro de un bolso, de donde saca un monedero y extrae varios billetes. La víctima, identificada como doña Teresa, la recibía con frecuencia, sin imaginar que la persona que le llevaba la hostia consagrada también le estaba quitando su dinero.
“Decidimos grabarla porque sospechábamos. En el primer video no se ve nada, pero en el segundo quedó clarito cuando mete la mano y le saca la plata a mi abuela”, relató la nieta de la víctima, quien compartió la denuncia en redes sociales.
El clip rápidamente se viralizó y generó una ola de comentarios. Muchos usuarios expresaron su sorpresa y rechazo, asegurando que casos como este minan la confianza en la Iglesia y en las personas que se presentan como servidoras de la fe.
Ante la presión pública, “Doña Juliana” rompió el silencio. En un video difundido por ella misma, apareció entre lágrimas asegurando que todo había sido un malentendido. “No quiero que me tilden de ladrona. El Espíritu Santo me usó para cobrar el diezmo a doña Teresa. No sé en qué momento fue ni cómo fue”, declaró visiblemente afectada.
Entre sollozos, también pidió perdón a la comunidad y aseguró estar pasando por un momento muy difícil. “Les pido comprensión, estoy sufriendo mucho”, dijo con voz entrecortada.
A pesar de sus palabras, la mayoría de internautas no mostró compasión y criticó duramente lo sucedido. Muchos destacaron que aprovecharse de la fe y de la confianza de los adultos mayores es una de las peores faltas que alguien puede cometer.
Este hecho, más allá de la anécdota, deja en evidencia el enorme poder de las redes sociales. Hoy, cualquier acto puede ser grabado, compartido y juzgado por miles en cuestión de segundos. Lo que antes quedaba en el silencio de un barrio, ahora se convierte en noticia nacional. Y aunque “Doña Juliana” pidió perdón, la indignación popular demuestra que, cuando se juega con la fe y la confianza, no hay cámara ni red social que perdone.
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