¿Empezamos a pensar en Rusia 2018?

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Con más cosas buenas que malas ha terminado el mundial para nosotros, sin embargo queda la esperanza que este grupo de jugadores serán quienes vayan por la conquista de la Copa América y luego el sueño de llegar a Rusia 2018.

El Mundial de Brasil 2014 hace parte ya del pasado de la Selección Colombia. De un pasado lleno de alegrías, de momentos lindos, de fútbol bien jugado, de emociones inéditas para la gran mayoría de los seguidores que durante 21 días siguieron ilusionados la evolución de este equipo hasta caer en cuartos de final frente al equipo local.

Además de la lección de que ya aprendimos a jugar de igual a igual con todos en el Mundial, hay que comenzar a mirar la base del equipo que deberá tratar de, al menos, llegar a la misma fase en la próxima Copa de Mundo, la de Rusia-2018. Seguramente, a finales del año entrante, ya estaremos hablando de la primera jornada de una eliminatoria que volverá a ser durísima y en la que esta vez sí va a jugar Brasil…

De atrás hacia adelante, con David Ospina hay un arquero con muchísimo futuro. Apenas tiene 25 años y tiene cuerda al menos por dos mundiales. Pero hay que buscarle alternativas. El segundo, por ahora, será Camilo Vargas, que viene en el proceso. Faryd Mondragón tuvo una despedida emocionante en Brasil. No hay ningún otro portero jugando en el exterior. De los últimos procesos juveniles, los dos que fueron campeones suramericanos, Cristian Bonilla y Luis Hurtado (este último discípulo de Mondragón en el Deportivo Cali) son buenas opciones.

La defensa, que tiene la base que viene desde las juveniles de Eduardo Lara, entrará en proceso de recambio. Mario Yepes y Amaranto Perea no llegan. Camilo Zúñiga, Cristian Zapata, Pablo Armero y Carlos Valdés estarían entre 33 y 34 años. Ya Pékerman refrescó la zaga con la convocatoria de Santiago Arias y Éder Álvarez Balanta.

Habría que buscar otro lateral izquierdo (hoy, en el exterior, solo está Héctor Quiñones, en el Porto B) y al menos un central más, como Stefan Medina, que era fijo para Pékerman pero una lesión lo dejó por fuera; Jeison Murillo, hoy en el Granada, o Pedro Franco, del Besiktas, que por estar afuera del país estarían en la lista de espera. En el caso de Yepes, como en el de Mondragón, su enorme liderazgo fue clave y habría que acercarlo al cuerpo técnico.

Con los volantes de recuperación pasa lo mismo que con la defensa: es la misma base del Sub-20 del 2005: Fredy Guarín llegaría a Rusia con 32 años y Abel Aguilar, con 33, al igual que Edwin Valencia, que se perdió el Mundial por lesión. Carlos Sánchez tendría 31 para entonces. Todos pueden llegar, pero hay que buscar alternativas. Alexánder Mejía, con 29, sigue, literalmente, en primera línea. Para Aldo Ramírez, otro que no pudo jugar en Brasil, el tema se complica: llegaría con 37 años.

Lo que sí tiene muchísimo futuro es la segunda línea de volantes. James Rodríguez, que tendría 27 años en 2018, llegaría en plena madurez. Juan Fernando Quintero tendría 25, Víctor Ibarbo 28 y Juan Guillermo Cuadrado, 30. Es la gran base que queda para Rusia, sin contar a Carlos Carbonero, que llegaría con 28 y entró a este proceso a última hora. Y de ahí en adelante, de la misma generación de James, está Luis Fernando Muriel, de la misma edad que el 10.

Los otros atacantes (Jackson Martínez, Carlos Bacca y Falcao García) llegarían con 32, y Teófilo Gutiérrez, con 33. Si tienen el nivel, seguramente ellos pelearán un cupo.

La nómina debe comenzar un proceso para refrescarse y no dejar que la Selección, como sucedió con la de 1990, se envejezca sin variantes. Ahí está la clave del trabajo que deberá hacer José Pékerman, si se mantiene en la Selección, o su sucesor.

Fuente: El Tiempo