El caso del secuestro de Lyan Hortúa da un giro inesperado tras la aparición de nuevas pruebas. Chats, fotos y audios recientemente revelados podrían esclarecer lo ocurrido.
Foto: Redes sociales
El sábado 3 de mayo, alrededor de las 7:33 p.m., un grupo de hombres armados y con el rostro cubierto irrumpió violentamente en una vivienda campestre situada en el corregimiento de Potrerito, Jamundí (Valle del Cauca). En ese momento, se encontraba allí Lyan Hortúa, un niño de 11 años, quien fue secuestrado mientras compartía con su familia.
Durante 19 días de incertidumbre, no se tuvo ninguna pista sobre el paradero del menor, lo que llevó a las autoridades a desplegar una intensa operación de búsqueda, mientras su familia vivía momentos de desesperación.
Finalmente, el 21 de mayo, Lyan fue liberado. Fue entregado a las autoridades y trasladado de inmediato a un centro médico para recibir atención, antes de reunirse con sus familiares. Informes oficiales indican que el niño estuvo bajo custodia del grupo armado Jaime Martínez, una disidencia de las Farc que opera en el sur del Valle del Cauca.
Una liberación llena de emoción
Ese mismo día, la Defensoría del Pueblo confirmó la liberación de Lyan, lograda gracias a un proceso de mediación humanitaria. La noticia causó gran alivio en su familia y en todo el país.
“Esto es un milagro”, afirmó su madre en declaraciones a Noticias RCN, describiendo el profundo sufrimiento vivido durante la ausencia de su hijo. “Fue como vivir una muerte en vida”, agregó.
Por su parte, Iris Marín, defensora del Pueblo, manifestó: “Nuestra oficina regional en el Valle nos informó que Lyan fue entregado y ya está en libertad. No queremos más noticias tristes, y mucho menos cuando se trata de niños y niñas”.
Autoridades revelaron al medio comentado que Bonilla habría actuado como testaferro de un reconocido capo del narcotráfico, quien le reclamaba una deuda millonaria. Según los reportes, la cifra en cuestión ascendería a 37.000 millones de pesos.
Por otro lado, el padre biológico de Lyan, José Leonardo Hortúa, estuvo vinculado al clan de Diego Rastrojo. Dentro de esa estructura criminal era conocido como alias Mascota, aunque algunos lo llamaban con un apodo aún más aterrador: el Mochacabezas.
Medios de esa época documentaron cómo, con el objetivo de mantener el control territorial, Hortúa desató una ola de violencia extrema en la región. Las víctimas eran decapitadas y desmembradas en el marco de sangrientas disputas internas dentro del mismo grupo criminal.
Revelan audios, mensajes y fotografías del caso de Lyan Hortúa
Días después de los hechos, las autoridades obtuvieron pruebas en las cuales abarcan fotografías, audios y mensajes. Todo lo recolectado, refuerza la hipótesis de que el secuestro fue planeado y ejecutado por el frente ´Jaime Martínez´, de las disidencias de las Farc, según el periódico El Tiempo, la información demostraría que quien lideró el secuestro fue Jairo Ramírez y no las alianzas vinculadas al padre el menor.
A los pocos días de que los hombres se llevaron al menor, los secuestradores utilizaron el celular de Angie Bonilla, madre de Lyan, llegaron mensajes y audios en los que el niño se identificaba y decía que estaba retenido, según el informe periodístico.
Una de las grabaciones permite escuchar una charla entre el padrastro del menor y un hombre que se identificó como ´Jairo Ramírez´, quien puso sobre la mesa los términos y condiciones para entregar a Lyan sano y salvo en una zona rural de Santander de Quilichao, Cauca.
¿Qué decían las conversaciones?
“¿Con el familiar de Lyan? Estamos cuadrando para hacer la entrega. Entonces necesitamos ese tema. Necesitamos coordinar ese tema. Habla con Jairo Ramírez. La idea es que pueda venir por acá para hacer la entrega del menor. Con Jairo Ramírez, comandante acá del frente ‘Jaime Martínez’. La idea es cuadrar un espacio que nos podamos entrevistar por acá en un punto pa’ los lados del Cauca”, se ve en una parte de la conversación que dejó ver El Tiempo.
El chat también reveló que el secuestro fue una equivocación: “Lo que pasó fue un incidente, por ahí creo que las unidades nuestras se confundieron y pues hicieron un procedimiento mal hecho. Que la verdad, pues ya en ese orden de ideas, toca proceder a su devolución. Entonces, en ese orden de ideas es que estamos coordinando para su respectiva devolución y todo eso”.
Hasta el momento, las autoridades siguen investigando el material para poder dar una respuesta al caso que dio preocupación a todo el país durante varios días.
Ahora que sabes que el secuestro de Lyan Hortúa da un giro inesperado, ¿Qué opinas? Escribe lo que piensas en los comentarios de nuestras redes, ¡y dale compartir!
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