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¿Cómo se forman los huracanes?

Países como Colombia, México y Estados Unidos están muy al tanto de cómo avanza el huracán Iota; ante esto ha surgido la incógnita de ¿Cómo se forman los huracanes?

De acuerdo con la información dada cada día por los medios de comunicación, el Huracán Iota hasta el momento, ha dejado un 98% de afectación en la infraestructura de la isla colombiana Providencia.

El “extremadamente peligroso” huracán ha dejado fuertes lluvias en la costa caribeña de Nicaragua, país que se ha visto más afectado por el evento natural. Asimismo, el Centro Nacional de Huracanes (NHC) en Estados unidos, aseguró que, desde la noche del lunes 16 de noviembre, este empezó a perder fuerza, sin embargo, aún se esperan fuertes vientos en centro América.

Cada año, entre los meses de junio y noviembre, estos ciclones tropicales azotan el caribe, el golfo de México y Estados Unidos llegando al punto de arrasar con edificios y poblaciones.

Ante esto, surge la pregunta de ¿cómo se forman los huracanes? y, que diferencia tienen con los ciclones y tifones.

El mecanismo más común de formación de un huracán en el atlántico es provocado por una onda tropical, que empieza como una perturbación atmosférica de baja presión. Suele generarse en África Oriental a mediados de Julio.

Si encuentra condiciones adecuadas para mantenerse y desarrollarse, empezará a moverse de este a oeste con la ayuda de los vientos alisios.

Cuando llega al océano atlántico, para formarse como un huracán necesita fuentes de energía como el calor y el frio. Es necesario que, el agua esté por encima de los 27ºC y que haya una capa espesa de agua caliente en el océano.

¿Qué es y cómo se forman los huracanes?

foto de un mapa mundi

Por otro lado, los vientos deben ir hacia el horizonte para que la tormenta se concentre, mantenga su fuerza y velocidad a medida que suben desde la superficie del océano.

Además, tiene que haber una concentración de nubes cargadas de agua y una humedad relativa alta presente en la atmosfera. Para que se forme, tiene que ocurrir en los paralelos 10° y 30° del hemisferio norte.

Con todo lo anterior, se crea un área de 50-100 km, donde empieza a interactuar. Y esta tormenta inicia un baile de calor, aire y agua.

infografía de formación de un huracán

El área de baja presión hace que el aire húmedo y caliente que viene del océano suba y se enfríe, lo que alimenta las nubes. La condensación de este aire libera calor y provoca que la presión sobre la superficie del océano baje aún más, lo que atrae más humedad del océano, engrosando la tormenta.

Los vientos convergen y ascienden dentro de esta área de baja presión, girando en dirección contraria a las agujas del reloj (por influencia de la rotación de la Tierra) y dando a los huracanes su imagen tan característica.

A medida que la tormenta se hace más poderosa, el ojo del huracán cuya área central es de hasta 10 kilómetros, permanece relativamente tranquilo. A su alrededor se levanta la pared del ojo, compuesta de nubes densas donde se localizan los vientos más intensos. Más allá, están las bandas nubosas en forma de espiral, donde hay más lluvias.

foto de un huracán

La velocidad de los vientos es la que determina en qué momento podemos llamar a este fenómeno huracán: en su nacimiento es una depresión tropical, cuando aumenta de fuerza pasa a ser una tormenta tropical y se convierte en huracán cuando pasa de los 118 km por hora.

A partir de ahí, se suelen clasificar en cinco categorías según la velocidad sostenida del viento. En el Atlántico, se usa la escala de vientos Saffir-Simpson para medir su poder destructivo.

infografía sobre categorías de un huracán

Con información de: BBC Mundo

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